La tumba metabólica: cuando bajas calorías pero no bajas de peso

10:20 Lady Fitness 0 Comments



¿Te ha pasado alguna vez que estás a dieta, reduces, reduces y reduces las calorías y haces más y más y más ejercicio y no pierdes peso? Amigo, eso significa que has caído en la llamada tumba metabólica: has causado un daño a tu metabolismo que te impide perder peso a pesar de que el balance calórico total sea negativo (ingieres menos de lo que gastas). Veamos por qué se produce y qué podemos hacer para salir de ella.


¿Por qué entramos en la tumba metabólica?


La tumba metabólica es un estado característico de las dietas muy restrictivas. Estas dietas nos suelen prometer una pérdida de peso rápida, pero a cambio de una ingesta de calorías que se encuentra muy por debajo de nuestras necesidades. Si a esto le sumamos un entrenamiento intenso, típico en las épocas de "operación bikini" o cuando nos entran las prisas por llegar estupendos a la playa, el desastre está asegurado.

Nuestro organismo es inteligente y se adapta a las distintas situaciones a las que le exponemos. Si le das a tu cuerpo mucha menos energía de la que necesita, entenderá que nos encontramos en una época de escasez y se adaptará para gastar menos por sí mismo. Nuestro metabolismo se hará más lento debido al principio de la termogénesis adaptativa.

Un ejemplo práctico: pongamos que mi tasa metabólica total (las calorías que mi cuerpo necesita solamente para vivir más las que necesita para realizar las diferentes actividades físicas que llevo a cabo durante el día como caminar o entrenar) es de 2000 calorías. Quiero perder peso, así que comienzo una dieta de solo 1000 calorías: solo con eso ya estaría en déficit calórico (ingiero menos de lo que necesito). Las primeras semanas empiezo a bajar de peso de forma muy eficaz, pero llega un momento en el que mi organismo se adapta a esta nueva situación de alimentación insuficiente y dejo de bajar. 

¿Cuál es el siguiente paso? ¿Seguir bajando calorías? ¿Cuánto tiempo puedes aguantar con una dieta de, pongamos, 800 calorías por día? No mucho, ya que, además de hambre, te generará frustración. Lo que suele pasar a continuación es que acabamos hartos de ver cómo comemos cada vez menos y la báscula no se mueve, así que un día de repente comenzamos a comer como antes. ¿Resultado? Varios kilos de más gracias al efecto rebote (recuerda que tu cuerpo se ha adaptado a vivir con 1000 u 800 calorías por día).

¿Cómo salir de la tumba metabólica?


Si el daño ya está hecho porque has llevado una dieta demasiado restrictiva y tu metabolismo se ha ralentizado, puedes volver a ponerlo en marcha. Lo que tenemos que hacer en este caso es ir aumentando las calorías de forma gradual hasta llegar a nuestro metabolismo normal. Es importante que lo hagamos siempre de forma pausada, poco a poco, para no caer en el efecto rebote.

Una vez que hayamos vuelto a estabilizar nuestro metabolismo, si nuestro objetivo sigue siendo perder peso, tendremos que reducir de forma muy gradual las calorías hasta llegar a un déficit no mayor de 500 calorías a la semana.

Si lo que quieres es perder peso, ponte en manos de profesionales: por la parte de alimentación confía en los dietistas-nutricionistas; por la parte de ejercicio invierte en un entrenador personal. Te harán el camino más fácil y tendrás una garantía de calidad.

Imagen | Pixabay

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